Crear una empresa en
Internet (I)
Una de las dudas que se le plantea al
emprendedor, tras la irrupción de Internet en el mundo de los negocios,
es "cómo creo mi empresa en Internet". Hasta tal punto los "expertos
de la Nueva Economía" nos han repetido que Internet lo cambia todo y
que los negocios virtuales son distintos a todo lo visto jamás que muchas
personas llegan a pensar que crear una empresa en Internet es algo diferente
a hacerlo en el "mundo real". Vamos a examinar las características de
estas nuevas empresas virtuales para comprender que no existe ninguna
diferencia substancial entre crear una empresa en el mundo virtual o
en el mundo real.
¿Qué es una empresa virtual?
A falta de definición formal por parte de los Nuevos Economistas, entenderemos
que estamos ante una empresa virtual cuando esta empresa realice la
mayor parte de su negocio "en Internet". Esto significa que se relacionará
con sus clientes y proveedores vía Internet, sus procesos sean fundamentalmente
automatizables en Internet y el negocio pueda en teoría "funcionar sólo".
Estos negocios "sólo Internet" también tienen un nombre (en la nueva
economía todo tiene un nuevo nombre, cuando no dos o tres): son los
pure players, los "jugadores puros", los que sólo están en Internet.
A poco que se piense, es fácil
comprobar que cualquier empresa virtual tiene, en realidad, poco de
virtual. El sueño de muchos ciberemprendedores de estar tumbados en
la playa mientras su "web" produce millón tras millón no es más que
una falacia. Cualquier negocio real o virtual va a pedir muchas, muchas
horas al equipo emprendedor, horas bien "reales".
Así, ¿son realmente distintas las
empresas virtuales? La verdad es que resulta fácil llegar a pensar que
una empresa virtual es realmente distinta a una "empresa del mundo real".
Las posibilidades que brindan el uso intensivo de los sistemas de información
y la capacidad de comunicación potencial con otros agentes del mercado
pueden hacer que dos empresas del mismo sector, una "tradicional" y
una "virtual" sean realmente distintas.
Sin embargo, en un mismo sector
"tradicional" no sería difícil encontrar dos empresas que sean también
totalmente distintas, ya sea por su distinta aplicación de la informática,
por el ámbito regional en que operan o por su distinto uso de los canales
de distribución o del marketing. Y sin embargo, nadie pensaría que están
en sectores distintos.
Entre las empresas en general,
resulta fácil comprender que las características del negocio de, p.e.,
un fabricante de microprocesadores no son las mismas que las de un restaurante
de una gran capital. Son empresas muy distintas; pero siguen siendo
empresas "reales", nadie pensaría que pertenecen a mundos distintos.
Y, si bien, es cierto que las empresas virtuales tienen unas características
distintas a las de muchos negocios tradicionales de su mismo sector
(diferencias cada vez menores, porque los negocios tradicionales tampoco
permanecen inmóviles), estas diferencias se han exagerado tanto que
se ha llegado a crear toda una Nueva Economía.
Todo esto se traduce, a efectos prácticos para el emprendedor dispuesto
a crear una empresa virtual, en la necesidad de conocer estas características
diferenciales para tratar de explotarlas al máximo a la vez que en la
necesidad de evitar caer en la trampa de olvidar o desdeñar aspectos
básicos de todo negocio, sea "virtual" o "real".
La creación de la empresa virtual
El Plan de Empresa
Previamente a la creación de toda
empresa, es aconsejable que el emprendedor analice y estudie su futura
empresa mediante un Plan de Empresa. De nuevo, tal vez convenga recordar
que la finalidad del Plan de Empresa no es conseguir financiación de
ningún business angel ni presentarse a ningún concurso de ciberemprendedores
(aunque son dos aplicaciones útiles del mismo). Insistiremos una vez
más en que el Plan de Empresa no es más que el producto de algo más
importante que es el proceso de reflexión y análisis del futuro negocio
que todo emprendedor debe realizar antes (y también después) de crear
su empresa.
Por tanto, el plan de empresa de una empresa virtual no es distinto
de cualquier otro plan de empresa. Con todo, dado la importancia de
la base tecnológica sobre el que se asentará la nueva empresa es conveniente
un análisis lo más completo posible de este punto. También deberán estudiarse
detalladamente los procesos automatizables (incluyendo las relaciones
con clientes y proveedores) pues lógicamente estos procesos serán los
primeros en implantarse en el "servidor web" de la nueva empresa.
El proceso de creación
Una vez decidida la creación de la empresa virtual, el proceso de constitución
formal es idéntico al de una empresa normal. En este punto es muy importante
no caer en algunas trampas que esperan a una nueva empresa virtual,
especialmente la fundado por el emprendedor "técnico experto en Internet"
que jamás ha conocido el funcionamiento completo de una empresa.
Como quiera que técnicamente es muy sencillo "crear una web desde casa"
y "empezar a vender", el emprendedor puede caer en la tentación de pensar
que no está sujeto a las leyes y reglamentos que rigen para el resto
de empresas. Sin embargo, el ejercicio de cualquier actividad económica
está sujeto a obligaciones formales y a impuestos diversos. El emprendedor
no debe pensar que ya se ocupará de los aspectos legales cuando la cosa
vaya bien. Legalmente es obligatorio resolver determinados aspectos
legales antes de empezar.
Otra trampa no menos importante, es creer que la facilidad "para empezar"
va a mantenerse siempre y la empresa quedará libre de cargas propias
de las "antiguas empresas", cosas desagradables como alquiler de locales
o los contratos con el personal. Si la empresa realmente empieza a funcionar,
pronto, muy pronto, el nuevo emprendedor descubrirá que su empresa y
sus problemas no tienen nada de virtuales.
Y para empeorar la situación, la actividad en Internet es fundamentalmente
internacional. Esto complica las cosas pues aparecen temas que muchas
empresas "tradicionales" no deben contemplar como transportes internacionales
y aduanas, distintos idiomas y legislaciones, horarios diversos, etc...
Todos estos puntos deben considerarse al crear una empresa virtual,
y sobretodo, mantenerse alerta y con capacidad suficiente para adoptar
los rápidos cambios que esperan a un negocio en Internet que empieza
a prosperar (y en Internet puede empezar a prosperar en semanas).
Continuará ...
Artículo cedido por: Odisea
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