Los
Recursos Humanos (I)
¿Y
quién necesita personal?
En un proyecto de empresa tarde o temprano debe tratarse el tema de
los recursos humanos. Si se pone en marcha una empresa industrial "los
gastos de personal" forman parte desde el primer momento de las previsiones
de tesorería y se asume perfectamente que "si hacen falta dos operadores
de tal cualificación en este punto de la línea" esto tiene un coste
monetario y unas obligaciones formales que cumplir. Más difícil resulta
entrar en el tema de los recursos humanos en micro-empresas de servicios
donde el equipo emprendedor es el que va a trabajar inicialmente, "y
luego ya veremos si podemos contratar alguien que nos ayude".
Planificación
de los recursos humanos
Tanto si hablamos de una empresa de muchos empleados como si nos referimos
a una pequeña empresa, la planificación de los recursos humanos puede
ser fundamental para su correcto desarrollo. Un error grave en este
apartado puede tener tanta repercusión en el proyecto como un error
en la gestión de los recursos financieros, con el agravante que aquí
hablamos de personas con la consiguiente "carga emocional" que puede
conllevar.
La planificación de recursos humanos debe estar en completa coordinación
con el resto de áreas de la empresa. Esto es muy importante pues la
velocidad de reacción en temas de recursos humanos es menor que en otros
aspectos. Si contratamos un empleado para un puesto pero las ventas
no despegan, vamos a tener que esperar algunos meses antes de confirmar
si debemos despedirlo. Pero, ¿y si entonces aumentan de repente esas
ventas? Habrá que contratar de nuevo a otra persona (y volverla a formar,
tal vez).
En una empresa pequeña, contratar un solo empleado puede suponer aumentar
el coste de personal en un 50%, lo cual es una decisión que debe meditarse.
Pero no disponer de ese único empleado puede impedir servir pedidos
que, tal vez, impliquen un aumento del 100% de las ventas de ese mes.
Otra cuestión es planificar no sólo el número de empleados sino la calificación
y puestos de los mismos. No es evidentemente, lo mismo, contratar personal
administrativo que contratar personal directamente productivo, ni desde
luego comercial. ¿Por donde empezar? Estas respuestas deben tratar de
encontrarse en un ejercicio de reflexión al planificar los recursos
humanos necesarios y siempre en función de la estrategia general de
la empresa. Recordemos que no es lo mismo crear un negocio que crear
una empresa.
Conviene analizar detenidamente todos las actividades que se realizan
en la empresa y a partir de ahí deducir los puestos de trabajo necesarios,
incluso aquellos que no existen todavía o que se están cubriendo con
el esfuerzo del equipo emprendedor. Hay que saber que "necesitamos un
responsable de reclamaciones de clientes", aunque luego esa función
no se asigne finalmente a un nuevo empleado y deba formarse a uno de
los existentes.
Conviene tener claro que los recursos humanos están para cubrir puestos
de trabajo, y no al revés. En lugar de preguntarse cuántos empleados
necesitamos es mejor preguntarse qué actividades desarrollamos o debemos
desarrollar y, luego, asignar recursos a resolver esta cuestión. Estos
recursos podrán ser económicos (p.e. contratar los servicios de una
gestoría externa que lleve la contabilidad), "intangibles" (p.e. quedarse
una hora más en la oficina cada día para el "papeleo") o, efectivamente,
contratar un nuevo empleado. La función del equipo emprendedor es precisamente
determinar necesidades y asignar recursos (o contratar a alguien que
lo haga por ellos!).
Continuará
...
Artículo cedido por: Odisea
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