La
Supervivencia (y II)
Factores que ayudan a sobrevivir
Vistos algunos de los peligros "clasicos" a los que puede tener que
enfrentarse el nuevo proyecto, podemos evaluar unos pocos factores claves
que ayuden a alcanzar esa supervivencia que tanto deseamos.
Recursos
Aparte de la necesidad de disponer de capital suficiente para garantizar
un mínimo de supervivencia, generar recursos por la propia empresa es
la estrategia básica y a veces olvidada que todo proyecto debería seguir.
Para esto es necesario determinar convenientemente en nivel de precios
y el nivel de beneficios con la finalidad de intentar garantizar el
desarrollo del proyecto.
Formación
Los estudios realizados en este punto son concluyentes, si alguna diferencia
está clara entre emprendedores que no consiguen sacar adelante su proyecto
y los que sí lo consiguen, esa diferencia es la formación. Esto no significa
que se deba necesariamente hacer un "máster" para poder sacar adelante
una empresa. Sin embargo, un emprendedor interesado en aprender contínuamente
sobre su negocio, que se forma en gestión de empresas, tiene más probabilidades
de éxito que otro que no lo haga. Es puro sentido común.
Información
Una de las razones clásicas a las que atribuir el fracaso de un proyecto
es a la situación económica adversa. Sea cierto o no para cada proyecto
en particular, ya no vivimos en la época de las cavernas y la información
acerca del estado de la economía fluye constantemente y está a disposición
de todo emprendedor. Como también está a su alcance el saber que hace
la competencia o que piden los clientes.
Supervivencia,
éxito y fracaso
Finalmente, conviene caer en la cuenta de un pequeño detalle: supervivencia
no equivale a éxito.
La supervivencia es sólo un requisito previo para alcanzar el éxito
(entendido como el cumplimiento de los objetivos establecidos). Pero
se puede sobrevivir y, sin embargo, sentir que el proyecto ha fracasado.
Si no se cumplen los objetivos que inicialmente se perseguían (crecimiento,
cuota de mercado, nivel de beneficios, etc. los que sean) la supervivencia
en sí no habrá aportado nada al proyecto. Análogamente, el fracaso en
un proyecto no debe ser el fin de la ambición emprendedora de una persona.
Las historias acerca de algunos de los emprendedores de más éxito demuestran
que muchos de ellos alcanzaron éxito, después de haber fracasado en
anteriores aventuras.
En definitiva, la supervivencia no es más que el segundo paso después
de la creación de la empresa. Mucho más complejo que el primero, y por
tanto mucho más difícil y, que demonios, más fascinante. Y por cierto,
esta etapa nunca acaba. Ya no existen empresas "seguras". Toda una buena
noticia para los nuevos emprendedores.
Artículo cedido por: Odisea
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