La
producción
(y II)
Capacidad de producción
Un concepto fundamental al hablar de producción es determinar cuál es
la capacidad de producción de la empresa. Si los objetivos marcan un
cierto beneficio y por tanto unas ciertas ventas, éstas implican una
producción determinada que se podrá medir en unidades, horas, máquinas,
personal, etc.
En un momento determinado la capacidad de producción de la empresa es
una en concreto. Si la empresa no vende suficiente para hacer trabajar
toda la capacidad tendrá un excedente improductivo. Si la empresa vende
"demasiado" puede resultar difícil adaptar la capacidad de producción
en un breve intervalo de tiempo. Se pueden perder pedidos y tal vez
clientes. Además, una mayor capacidad de producción implica una nueva
inversión financiera que queda inmovilizada en la empresa. ¿Y si esta
demanda de producción resulta ser algo temporal?
Conviene, pues, hacer un esfuerzo en determinar con el mayor grado de
exactitud con qué capacidad de producción contará la nueva empresa y,
sobretodo, cómo se va a responder a los cambios en la demanda tanto
al alza como a la baja. Hay que tratar de flexibilizar al máximo esta
capacidad para adaptarse a las variaciones que se produzcan y compaginarla
con el crecimiento previsto de las ventas. En otras palabras, marketing
debe prever la demanda; producción debe prever como cubrir esa demanda.
Planificación
de las operaciones
Suponiendo que no hay problemas de capacidad, sigue siendo todo un reto
planificar y gestionar las distintas unidades de producción: máquinas,
personas, horas, etc. para atender simultáneamente los pedidos recibidos.
Existen diversos sistemas de planificación de la producción y, aquí,
juega un papel importante la experiencia del emprendedor en la organización
de las operaciones.
Normalmente se recoge en un Plan de Operaciones las distintas fases
y tareas que se deben llevar a cabo para producir una unidad de producto
o prestar un servicio. Incluso se ha llegado a proponer que toda empresa
debería imaginar que se trata de una franquicia y ser capaz de detallar
por escrito todas las operaciones que se deban realizar.
Conocer al máximo como prestar el servicio o fabricar el producto va
a permitir además avanzar por lo que se denomina la curva de aprendizaje
o curva de la experiencia. Inicialmente producir una unidad tendrá un
coste determinado para la empresa. Teóricamente, se supone que a medida
que se van produciendo más unidades o se presta más veces un cierto
servicio se produce un aprendizaje que debería implicar un menor coste
de operación.
Con el tiempo, la empresa se convierte en "experta" en ese producto
y puede producirlo a menor coste.
Tecnología
Hoy en día casi ninguna empresa puede concebirse sin una determinada
componente tecnológica. Si bien la tecnología es algo que puede afectar
a todos los ámbitos de la empresa y repercutir de distintas formas en
su rentabilidad, en el área de producción el conocimiento y dominio
de una determinada tecnología puede ser la diferencia entre estar en
el mercado o quedar fuera de él. Esto es elemental si esa tecnología
resulta clave para la fabricación del producto.
Además el uso de la tecnología puede ser decisivo para diferenciar el
producto a través de la mejora bien de la calidad del producto, bien
de modificaciones en el producto ampliado. La correcta gestión de la
tecnología tanto en la producción como en el producto mismo puede ser
decisiva para el éxito de un producto en el mercado.
Inventarios
Parece lógico que en una empresa se mantengan stocks en el almacén de
materias primas y otros productos que se necesiten para la elaboración
del producto acabado. Sin embargo mantener un inventario para facilitar
la producción implica sostener una determinada inversión financiera
inmovilizada y, por tanto, apartada de otros usos en la empresa.
Como sucede con la capacidad de producción, la "capacidad de almacenaje"
también requiere de una gestión lo más adecuada posible, tratando de
reducir al mínimo la inversión en inventarios pero sin poner en peligro
el ritmo de producción por una eventual falta de material. También existen
distintos sistemas de gestión de inventarios que tratan de adecuar los
stocks a la demanda.
Los stocks son algo a tener en cuenta en el momento de crear la empresa
pues pueden representar una buena parte de la inversión inicial para
poner en marcha la empresa y cargar desde el primer momento la flexibilidad
financiera del proyecto.
Logística
Otra función a considerar en relación a la producción es todo el movimiento
de materiales y personas que se pueden producir en la actividad diaria
de la empresa. Desde la recogida y almacenaje de materias primas al
almacenaje y entrega de productos acabados, pasando por el tránsito
interno de los productos semi-acabados en producción, conviene analizar
todos estos aspectos para alcanzar una fabricación lo más ágil posible
y sin incurrir en costes "ocultos" que mermen la rentabilidad del proyecto.
En definitiva, la producción de la empresa, se trate de un puro proceso
de fabricación o se trate de la prestación de servicios (que se ha dado
en llamar servucción) es un factor que, no por conocido por el emprendedor,
debe dejarse de tener en cuenta en la planificación del nuevo proyecto.
Más de un nuevo proyecto empresarial ha fracasado al no poder adaptar
la producción al crecimiento de la demanda experimentado o al no haber
permitido la elevada inversión inicial en capacidad productiva adaptarse
a inesperados cambios en el entorno exterior.
Artículo cedido por: Odisea
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